El Perdón implica Aceptación

Aceptación de quien eres, de tu historia, de tu sombra, liberándote a ti y a los demás.

En el momento en el que perdonas has comprendido que tú eres la verdadera causa de la condición que estés viviendo, no importa cuál sea esta.

Perdonarse significa aceptarse. Aceptarse significa dejar fluir las energías bloqueadas (resentimientos, odio, rencor, venganza, colera, juicio…) Estas energías bloqueadas nos mantienen atados al pasado, y no nos dejan avanzar ni construir la vida que merecemos vivir.

El perdón es necesario para liberarte del pasado, y tomar tu responsabilidad dejando así, de victimizarte y recuperar tu propio poder tomando las riendas de tu vida y vivir con determinación el presente para crear un futuro de una manera más libre, ligera y sin bloqueos.

Cuando dejas fluir, abres un espacio en tu mundo interior donde te aceptas y aceptas a los demás sin condiciones. Esto es el inicio del proceso a través del cual nos reconocemos a nosotros mismos, a nuestra Esencia, a nuestro Talento.

Perdonar requiere de coraje, aunque en una sociedad competitiva como la nuestra, que se basa en la culpa y el castigo, a menudo se considera un acto de debilidad e inferioridad .

El perdón es un arma poderosa que te permite vivir en paz contigo mismo y con los demás. Sin embargo, no siempre se comprende lo liberador que puede llegar a ser perdonar a los demás.

«Perdonar es liberar a un prisionero y descubrir que aquel prisionero eras tú»

Como puedes ver, el acto de perdonar es una clave muy importante para conectar con tu talento. Cuanto más ligero, más bien contigo mismo te sientes, más fluyes y más receptivo y abierto estás ante un mundo de nuevas posibilidades para ti.Tus relaciones mejoran, evolucionas como persona, y subes tu nivel de conciencia porque entras en un espacio de comprensión y paz interior.

El perdón significa Para Donarme. PER-DÓN.

Perdona y recupera tu poder, tomando tu responsabilidad

Perdónate y dónate tu propio poder

Perdonar implica amar, porqué cuando perdonas estás haciendo un acto de amor contigo mismo, yendo más allá de los juicios, quitandote los velos del pasado, asumiendo tu responsabilidad, tomando conciencia de lo sucedido, y liberando al otro, para que también sea libre de coger su propia responsabilidad.

Aquí os dejo un link con un extracto de una de las escenas de una de mis películas favoritas: Come, Reza, y Ama. En esta escena, se refleja la importancia de liberar espacio en nuestra mente, (de perdonar nuestro pasado, nuestra historia, nuestro dialogo interno, nuestras etiquetas, mandando amor, y permitir dejar un vacío para ser capaces de ver y crear nuevas posibilidades, y llenarnos de amor.

“Si pudieras despejar todo ese espacio que ocupas en tu mente al obsesionarte por ese tio y por el fracaso de tu matrimonio tendrías un vacio con una Puerta. ¿Y sabes que haría el universo al ver esta Puerta? Bum! Colarse, Dios se colaría y te llenaría de más amor del que jamás hayas podido anhelar”

¿Te das cuenta del poder sanador que tiene el perdón? No te pido que me creas, cuestiónalo, cuestiónatelo. Te pido que lo experimentes por ti mism@. Y ante todo que estés dispuesto o dispuesta a perdonar.

Para ello te propongo un ejercicio para que puedas empezar a experimentar el poder del perdón. Este ejercicio está basado en una de las técnicas escritas en el libro “Los 7 pasos del perdón” de Daniel Lumera.

Para mí, es una de las técnicas más potentes, que he utilizado y que por ello quiero aportarte.

LA TÉCNICA DE LAS 3 CARTAS

CARTA DE DECLARACIÓN En una hoja de papel en blanco escribe el nombre de la persona a quien quieres perdonar (también puedes ser tú mismo), y a continuación la fórmula: “Te perdono por…. Y haz una lista de todas las coses por la que quieres perdonarla. Cuando hayas terminado, respira profundamente durante unos minutos y percibe tus sensaciones.

CARTA DE RESPONSABILIDAD Escribe una segunda carta en la que reconoces los fallos que has cometido en relación con esa persona. La fórmula que utilizarás es: “Yo…(escribe tu nombre) te pido perdón por….”. Esta carta te permite cambiar la perspectiva respecto a los roles de culpable y víctima. Te facilita asumir la responsabilidad que sientes y dejas de proyectar tu poder sobre la otra persona. Como en la otra carta, cuando termines mantente unos minutos en silencio respirando profundamente para integrar todo lo trabajado.

CARTA DE LA GRATITUD Es la carta que realmente te permite transcender la dualidad culpable-víctima. En esta fase, la culpa, el resentimiento, y la rabia se transforman en gratitud. La fórmula que utilizarás es: “(nombre de la persona) gracias por …” En esta carta podrás escribir todo lo que le agradeces. La carta acaba con una declaración de amor: “Te amo, así como eres”. De las 3 cartas esta es la que permite comprender si realmente has integrado el proceso del perdón. Esta última carta la entregas a la persona destinada. Si ha fallecido, la quemas y si es para ti, dásela a un amigo para que te la entregue en el momento que el considere oportuno.

Tomate tu tiempo para escribir cada una de las cartas. Escribe todo lo que sientas, desde el corazón.

Me encantará leer tus comentarios, al respecto.

Y recuerda…

EL PERDÓN ES TU DON. Tu don para reescribir tu propia historia, dejando de mirar al pasado, integrándolo, quitándote las etiquetas que te has puesto tú mismo, y que te han limitado, para ser la persona que quieres ser a partir de ahora.

Descubre el amor de tu vida y vive una vida con Pasión

Con amor,

Fontcalda Cots